En un operativo coordinado entre autoridades de Michoacán y Nuevo León, fue capturado L.F.D.G acusado del feminicidio de su expareja, Maritza Ríos Espino, y del secuestro de sus dos hijas menores. Las niñas, Sofía Camila de 6 años y Maritza Natalia de 4 años, fueron localizadas sanas y salvas durante la detención, poniendo fin a una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a la familia y a la opinión pública por más de dos semanas.
La detención ocurrió el miércoles 11 de diciembre de en el estado de Nuevo León, tras una orden de aprehensión emitida por un Juez de Control en Uruapan. Según informó la Fiscalía General del Estado de Michoacán, Luis Felipe “N” –como se le identifica en los reportes oficiales– enfrenta cargos por secuestro agravado y homicidio calificado, clasificado como feminicidio debido al contexto de violencia de género. El sospechoso será trasladado en las próximas horas a Michoacán para enfrentar el proceso judicial correspondiente.
Los hechos se remontan al 24 de noviembre pasado, cuando Maritza Espino, de 32 años, fue obligada a reunirse con su expareja en un domicilio de Uruapan bajo amenazas. De acuerdo con la carpeta de investigación integrada por la Fiscalía Regional de Uruapan, Luis Felipe retuvo a las niñas con un arma de fuego y utilizó esta situación para forzar a Maritza a acudir al lugar. Una vez allí, la agredió mortalmente con un disparo. El cuerpo de la víctima fue hallado cinco días después, el 29 de noviembre, dentro de un tambo abandonado en un canal de la misma ciudad, lo que desató una alerta inmediata por la desaparición de las menores.
La familia de Maritza, quien se había separado de Luis Felipe meses atrás debido a episodios de violencia doméstica, denunció los hechos y exigió justicia. “Maritza sufrió mucho en esa relación, pero siempre priorizó a sus hijas. Esto es una tragedia que no debió pasar”, expresó un familiar cercano en declaraciones previas a medios locales, mientras se organizaban marchas pacíficas en Uruapan para demandar la localización de las niñas. La Fiscalía de Michoacán había ofrecido una recompensa por información que llevara a la captura del sospechoso, aunque esta quedó sin efecto tras el operativo exitoso.
El rescate de Sofía Camila y Maritza Natalia representa un alivio para la familia, quienes confirmaron que las menores se encuentran bajo resguardo de autoridades en Nuevo León mientras se gestiona su reunificación con parientes. Fuentes oficiales indicaron que las niñas no presentan lesiones físicas, pero serán evaluadas psicológicamente dada la traumática experiencia.
Este caso ha reavivado el debate sobre la violencia de género en México, donde los feminicidios siguen siendo una epidemia. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Michoacán registra uno de los índices más altos de este delito en el país. Organizaciones como el Colectivo de Mujeres Feministas de Uruapan han convocado a manifestaciones para exigir mayor protección a víctimas de violencia intrafamiliar y una respuesta más ágil de las autoridades.
La Fiscalía de Michoacán reiteró su compromiso con la justicia en casos de feminicidio y secuestro, enfatizando que la coordinación interestatal fue clave para resolver este incidente. Se espera que en los próximos días se presente más evidencia en el juicio, incluyendo testimonios y peritajes forenses.
Mientras tanto, la comunidad de Uruapan rinde homenaje a Maritza Espino, recordándola como una madre dedicada que luchó por un futuro mejor para sus hijas. Su historia se suma a las miles de mujeres que han sido víctimas de la violencia machista, recordándonos la urgencia de políticas preventivas y de apoyo integral.

