En un mensaje cargado de simbolismo, el gobierno venezolano anunció la partida de un petrolero de la empresa estadounidense Chevron con destino a Estados Unidos, subrayando su compromiso con la legalidad internacional mientras enfrenta lo que describe como una ofensiva marítima ilegal por parte de la administración Trump.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez difundió un video del buque Canopus Voyager, con bandera de Bahamas, zarpando cargado con aproximadamente 500.000 barriles de crudo venezolano rumbo a Texas. “Venezuela cumple estrictamente con las normas y compromisos de nuestra industria petrolera”, afirmó la alta funcionaria, presentando la operación como un ejemplo de confiabilidad en medio de la tormenta bilateral.
Este envío se realiza al amparo de la licencia excepcional concedida por el Departamento del Tesoro de EE.UU. a Chevron, que le permite mantener sus joint ventures con PDVSA y exportar petróleo pese a las sanciones generales. Chevron sigue siendo la única gran compañía estadounidense con operaciones activas en Venezuela.
El contraste es marcado: mientras este tanquero navega sin obstáculos hacia puertos norteamericanos, fuerzas estadounidenses han interceptado recientemente dos buques y persiguen un tercero en cumplimiento de la orden presidencial de bloqueo total contra envíos sancionados. Caracas ha denunciado estas acciones como “piratería” y “robo”, asegurando que defenderá su soberanía petrolera.
Analistas destacan que los cargamentos de Chevron representan actualmente la vía principal –y prácticamente única– para que el crudo venezolano llegue legalmente al mercado estadounidense, en un contexto donde las exportaciones no autorizadas han quedado paralizadas por temor a confiscaciones.
El episodio pone en relieve las contradicciones de la política estadounidense: bloqueo agresivo contra la “flota fantasma” que evade sanciones, pero continuidad para una corporación privada clave. Para Venezuela, estos envíos constituyen un respiro económico vital en medio de la escalada de tensiones geopolíticas en el Caribe.

