En lo que se perfila como el movimiento económico más ambicioso de su administración, el presidente Nayib Bukele anunció la firma del primer Acuerdo Comercial Recíproco del Hemisferio Occidental entre El Salvador y los Estados Unidos. Este tratado marca un antes y un después en la diplomacia comercial del istmo, rompiendo con los esquemas tradicionales de asistencia para dar paso a una relación de socios equitativos.
A diferencia de tratados anteriores basados en concesiones unilaterales, este nuevo marco jurídico establece una reciprocidad plena, lo que posiciona a El Salvador no solo como un mercado de destino, sino como un socio estratégico clave para la potencia norteamericana.
Este no es solo un papel firmado; es la llave que abre una nueva era de prosperidad, inversión masiva y empleos de alto valor para los salvadoreños”, afirmó el mandatario durante el anuncio.
El entendimiento busca potenciar tres pilares fundamentales para la economía salvadoreña:
Inversión Extranjera Directa: Incentivos para que empresas estadounidenses trasladen sus cadenas de suministro al país (nearshoring).
Seguridad Jurídica: Un marco robusto que garantiza estabilidad a los capitales de ambas naciones.
Desarrollo Tecnológico: Facilidades para el intercambio de servicios digitales y tecnología punta.
Analistas internacionales coinciden en que este hito coloca a El Salvador en una posición de ventaja competitiva frente a sus vecinos. Al ser el primero en su tipo en el hemisferio, el acuerdo envía una señal clara a los mercados globales sobre la confianza y estabilidad que proyecta el país hacia el gigante del norte. Con esta firma, el Gobierno salvadoreño busca acelerar el crecimiento del PIB y reducir la dependencia de las remesas, apostando por una economía de exportación y servicios tecnificados.

